Wednesday, November 01, 2006

Sumergiendome en el mundillo metalero (primera y ùltima vez)

O tambièn tituado:
"La noche que fui a ver a Rey Toro", o
"Al borde de la explociòn", o
"Necesito escuchar Radiohead para tranquilizarme".
"This is estar en el horno"
Pity Alvarez,
(no) pensador contemporàneo.
En una sección de unos treinta metros cuadrados de un gran local nocturno de Montevideo , eran dos barmen disponibles para ocho clientes. Estos ocho clientes se conglomeraban en tres grupos. Cuatro hombres que bebían cerveza, dos chicas que charlaban alejadas de la barra, y dos amigos con sus vasos largos de whisky acodados a una torre de wafles a un par de metros de los bar tender. Uno de estos dos últimos era él, el otro, yo.
Descendiendo unos siete u ocho escalones se accedía a una nueva sección. Una suerte de subsuelo inmenso con un escenario ideal. Debajo del escenario, cientos (o quizás mil) individuos interactuaban irracionalmente ante una vedette carismática que enardecía a las masas con su ruido. La vedette: REY TORO.

Una mezcla poco recomendada entre solidaridad y curiosidad me llevó a ese lugar. Junté coraje, respiré hondo y me dejé llevar por una improvisada invasión de tolerancia. Siempre sentí algo de aversión hacia el heavy metal, aunque respeto mucho a algunas personas a las que el género fanatiza.
El ambiente era muy particular, tal como es previsible dentro de cualquier tribu urbana. Las apariencias parecen ser un intento frustrado por ostentar virilidad, o vaya uno a saber que, pero tampoco me interesa desglosar cuanto complejo pase por esas almas. Pese a lo impactante del ambiente, lo hostil no pasó por la inseguridad ni la violencia, parece haber un contrato tácito de paz y amor con el prójimo-metalero. La particularidad creo que radica por el enfrentamiento cara a cara con una forma de asumir la vida que no me corresponde y espero que nunca me corresponda en mi vida.

La estética es todo un tema. Son excesivamente altos, excesivamente bajos, excesivamente gordos con panzas excesivamente duras, así como excesivamente flacos con huesos excesivamente marcados. Son también excesivamente musculosos o excesivamente flácidos, tal vez excesivamente tatuados y perforados, excesivamente tachonados o excesivamente pálidos. Todos se exceden en su producción, aunque lo nieguen, todos persiguen una actitud y todos se entregan en cuerpo y alma a sus referentes con sus respectivas simbologías.
En cuanto a lo netamente musical no sabría que decirles. En todo momento temí que mis meninges bajaran los brazos en su lucha por la resistencia y mi cabeza explotara, ensuciando así las paredes del boliche con una mezcla repulsiva de pus y sangre. Solo retuve una frase: “poppies bizarros tienen el poder”. Y si, querido, lo tenemos, igual muchas gracias por participar. ¿Nunca escuchaste aquella canción malísima que decía “pop goes the world”?.
Arriba se acabaron los whiskys y había que bajar en búsqueda del metalero al cual acompañamos. Terminó el recital y había que huir, nuestros oídos merecían un poco de respeto y libertad.
Igual siempre se termina volviendo... y más si es por una buena causa. En la puerta conocimos a una blogger, y fue un gusto.

13 Comments:

Blogger MAC PAY said...

Siempre aparece algùn metalero radical, asì que escucho puteadas, siempre son bienvenidas ;)

11/03/2006 12:41 PM  
Blogger pelá said...

no creo que te puteen, no pusiste nada acerca de que toda su apariencia obedece a queno están seguros de su orientación sexual...

11/03/2006 1:31 PM  
Blogger Floooя said...

long live radiohead's pin... (no me acuerdo si era ése o cuál)

11/03/2006 2:18 PM  
Blogger Ele said...

uf!

11/03/2006 3:20 PM  
Blogger Apo said...

metal up your ass!!

11/03/2006 8:25 PM  
Blogger Checha said...

Tu historia me recordó mi accidentado paso por un festival de rock en el que en medio de un terrible pogo me encontré temiendo por mi vida y concluyendo que me gusta ver de lejos.
Besotes!

11/04/2006 6:07 AM  
Blogger Mr. Pablo Honey said...

Aplaudo las citas que encabezan...
Como protagonista y víctima de esa misa metaloide, comparto absolutamente todo.
Para la próxima podríamos cambiar de Vedette e ir a ver a Silvina Luna, eso e' un espetaCULO, un camión, depué non sacamon' foto', non sacamon'.
Saludos!

11/04/2006 2:29 PM  
Blogger Amélie McBeal said...

¡Oh Cielos! Sobreviví al Centenariazo hace un tiempo (más bien a las gordas asesinas que saltaban todas al mismo tiempo al compás de Los Piojos y en las que no sé cómo yo me encontraba en el medio), pero no creo que sobreviva a un grupo de metaleros. Me puede llegar a quedar la cabeza como una campana.

11/04/2006 8:04 PM  
Blogger Mr. Pablo Honey said...

¡Se me ocurrió otro posible título!
"El Día de la Bestia" (?)

11/05/2006 10:08 AM  
Blogger Bugman said...

Johnny played guitar, jenny played bass,
Aint nobody couldnt take their place.
Everybody tell me have you heard? pop goes the world...

(Men Without Hats)

Da, dale dale bo,
dale bo,
dale bo,
dale dale bo.


(La hinchada de Boca Juniors)

PARA CREAR POLEMICA: LOS METALEROS SE SIENTAN ARRIBA DE LAS TACHAS. Y LES GUSTA.

11/05/2006 5:27 PM  
Blogger vinilica said...

pop en el cine nomás...

;) el placer fué mio, ahora que se las ganas de desaparecer de ese lugar que tenía, le agradezco el regreso también.

ciao_

11/05/2006 9:53 PM  
Blogger Jean Georges said...

Supongo que todo pasa por entrar en esa música y entenderla. Es como sucede con la electrónica (en todos sus subgéneros, mundos o como le digan): para el que no está acostumbrado (y me incluyo) suenan a un montón de ruiditos pegados unos con otros, reiterados en ciertos intervalos de tiempo. Un fanático de esta música hablaría de "tocar", cuando para muchos es el mismo tema durante toda la noche.
Y con respecto al "lookeo", creo que pasa por lo mismo. Aquellos usan camperas de cuero y tachas, estos otros usan lentes oscuros de grandes proporciones, botellitas de agua y vestuario acorde. Los "poppies" van con sus allstar, sus gorritos de visera sacados del fondo del baúl y sus pantalones un par de talles más grandes. Yo que sé, hay tanta necesidad de sentirse incluído en algún grupo que al final se puede separar el público de entre 18 y 30 años con un rastrillo de separación gruesa.

11/07/2006 1:17 PM  
Blogger BlondiePower said...

La primera ves que fui a ver Rey Toro fue por que me llevo de garron una amigo..y me sacudio la cabeza!

11/15/2006 10:32 AM  

Post a Comment

<< Home